viernes, 13 de enero de 2017

Chistes, el Almirante Carrero Blanco, la "apología del terrorismo" y el cine



 
Chistes, el Almirante Carrero Blanco, la “apología del terrorismo” y el cine

por el Señor Snoid


 
Admitámoslo: no tenemos remedio. Los españoles, quiero decir. Y este país tampoco. Hoy Unamuno no diría aquello tan cursi de “Me duele España”, sino “Aborrezco España”. Y todavía hay gente que se escandaliza porque un puñado de catalanes y vascos quieran alejarse de un sitio tan bizarro como el reino de Felipe VI.



Y esto viene a cuento por lo de la muchacha que hizo esos chistecillos en el twitter sobre el asesinato de Carrero Blanco y la petición del fiscal de dos años y medio de cárcel, tres de libertad vigilada y ocho y medio de inhabilitación absoluta. Menos mal que el garrote vil dejó de usarse hace poco, que si no...


Voladuras controladas

 
Nosotros sospechamos que quizá el fiscal ha confundido a la chica, que se hace llamar Cassandra, con la Casandra de la guerra de Troya, hija de Príamo y Hécuba: una gafe de mucho cuidado; la muchacha podía ver el futuro pero no impidió la destrucción de Troya. Quizá el fiscal haya entendido que el delito de la aniquilación de los troyanos no ha prescrito y de ahí su acusación de “humillación a las víctimas del terrorismo”. O quizá  no haya tenido en cuenta que Carrero, minutos antes de volar por los aires, voló directamente al cielo, pues acababa de ir a misa de 8 y recibió el sacramento de la Eucaristía (estos vascos, sean de la ideología que sean, siempre han sido un tanto santurrones y meapilas). Quizá. Pero lo que nos tememos es que la represión, en sus múltiples formas, no cesa de aumentar en los últimos tiempos.




Fraga y Carrero tenían más medallas y condecoraciones que el general MacArthur


Es obvio y comprensible que gentes como Errejón, Levy, Iglesias, Albert Primo de Rivera o Rufián usen el twitter para poner la primera parida que se les pase por la cabeza, obtener el dedo alzado de sus miles de seguidores, hacerse publicidad gratuita y engordar su ego. Al igual que artistas de la talla de un Bustamante, un Dani Rovira o una Cayetana Guillén Cuervo. Lo que nos parece un poco raro es que a una chavalita de 21 años se la persiga por unos cuantos chascarrillos acerca de la mano derecha del Generalísimo...


Franco, con disfraz de Alférez de navío, con su amigo y colaborador

El célebre magnicidio dio lugar a una de las pelis más bizarras del cine español: Operación Ogro, de 1979, dirigida por el italiano Gillo Pontecorvo, famoso adalid del cine político más cutre (entre sus obras se halla Queimada, una de las pelis más estúpidas de Marlon Brando: un logro en una filmografía que cuenta con títulos muy grotescos). No negaremos que Operación Ogro es una peli, a su pesar, muy divertida: ver a Gian Maria Volonté, a Sacristán y a Poncela interpretando a miembros de ETA no tiene desperdicio. Les ofrecemos un breve fragmento para que se hagan una idea de que es una peli que merece una revisión. Como también sería deseable que el fiscal del Caso Cassandra revisara sus decisiones...
 

 




5 comentarios:

  1. Me alegra que hayas encontrado palabras. A mí la acumulación de estas cosas me dejan incapacitado. Todo lo más, puedo balbucear, tal como cuenta la Maillard en su libro "La herida en la lengua":

    Friedrich Hölderlin, recluido en un torreón, cuando le preguntaban algo contestaba invariablemente “Pallaksch, pallaksch”, una expresión con la que se remeda el balbuceo de los niños pequeños.

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  2. Sé que está traído por los pelos, pero me lo pedía el cuerpo. Además, lo cierto es que "Operación Ogro" era muy graciosa (o a mí me lo pareció hace años). Siempre hay una referencia cinéfila para una improvisación de este tipo...

    ¿Qué tipo de balbuceos emitirá el famoso fiscal? ¿Tarareará el "Cara al sol" o "Montañas nevadas" mientras se ducha? Señor, cuánto ignoramos...

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  3. La tal Cassandra no debe estar muy bien del coco, en twitter dice que odia a los niños y que odia a las feministas, ella se considera transexual lesbiana... además le desea la muerte a todo el mundo, toreros, Reverte, Dragó, políticos... no parece una persona muy sensata

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    1. Al margen del mayor o menos grado de sensatez de la muchacha, yo creo que, cuando el Estado se pone a legislar sobre el sentido del humor, está cayendo en un exceso. Chistes como los suyos podrán ser considerados de mejor o de peor gusto, divertidísimos o execrables, en función de la sensibilidad de cada cual, pero cuando un juez puede condenar a esta chica a una pena de cárcel de un año yo me quedo verdaderamente muy preocupado.

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  4. No es tan importante que Cassandra sea una cretina total (y no dudamos que lo sea) sino que el estado, cada vez más represor y con maneras totalitarias, denuncie, juzgue y condene algo bastante intrascendente... Más grave aún si consideramos que la chica, aunque sea boba, carece del poder, amistades e influencia que tienen otros bobos (y pillos) que se van de rositas. Y no precisamente por soltar chorradas en Twitter...

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