sábado, 1 de marzo de 2014

LA PÁGINA DEL SEÑOR SNOID - ¿POR QUÉ NO EXISTE LA CRÍTICA DE CINE? (TERCERA PARTE)




A estas alturas, suponemos que ustedes saben que lo que realmente importa de la TV son los anuncios, y no los programas que se intercalan de vez en cuando entre ellos (aunque estos programas también abundan en anuncios de todo tipo). Seguro que más de una vez, viendo una peli o alguna de sus series favoritas, como Walker Texas Ranger, han cortado en mitad de un diálogo con el rótulo de VOLVEMOS EN 25 MINUTOS. Eso sí, jamás verán que cortan en mitad de un anuncio. Será porque los anuncios nos fascinan, ya que nos muestran un mundo ancho y ajeno: por ejemplo, ¿por qué, según la publicidad, solo las mujeres padecen estreñimiento o “pequeñas pérdidas de orina”? ¿Por qué los yogures han de llevar medicinas? ¿Por qué se fomenta el terror con tanto anuncio de seguros o de empresas de seguridad, que impedirán que unos rumanos malos le torturen y violen a usted y a todos los miembros de su familia como diversión mientras desvalijan su casa?

Y les hablamos de la tele normal, no de la de pago. Porque nosotros consideramos que pagar por ver tele es una aberración, ya que se nos debería pagar a nosotros por verla. Igual que por reciclar la basura, como en los viejos tiempos. Desde aquí nos ofrecemos a tragarnos cinco horas seguidas de cualquier canal por el misérrimo salario mínimo de hoy, y sin trampas, atados y con garfios en los párpados como el Alex de La naranja mecánica.